Juego: Mouse: P.I. For Hire
Plataformas: PC, PS5, Switch 2, Xbox One & Xbox Series X|S
Género: Acción / FPS
Jugadores: 1
Desarrollador: Fumi Games
Publicador: PlaySide
Clasificación: M (Mayores de 17 años)
Formato: Físico (Próximamente) & Digital
Idioma: Inglés, Español & Otros
Precio: USD $29.99
Lanzamiento: 16/04/2026 (Digital)
Imagina que metes en una licuadora los dibujos animados en blanco y negro de los años 30, una película de detectives y un shooter estilo Doom, luego aderézalo con algo de humor absurdo y jazz a todo volumen; eso es Mouse P.I. For Hire, un FPS que dejó a muchos con la boca abierta desde la primera vez que se anunció.
Desarrollado por Fumi Games y publicado por PlaySide Studios, este indie demostró tener mucha frescura y personalidad desde su lanzamiento, haciendo que quedemos enganchados con su mundo de ratones corruptos, su estilo visual único y esa mezcla rara entre comedia cartoon y noir. A continuación, les daremos nuestra sincera reseña sobre este videojuego:
Historia
Todo empieza con Jack Pepper, un ratón detective privado, ex héroe de guerra que vive en Ratonburgo; una ciudad ambientada en los años 30 donde los ratones mandan, los «musaraños» son tratados como ciudadanos de segunda y el queso derretido es como el licor prohibido de la época. Un simple caso de persona desaparecida (un mago que desapareció) se convierte rápido en una telaraña de corrupción, secuestros, mafias y conspiraciones que llegan hasta lo más alto de la ciudad.
Encontraremos periódicos donde podremos descubrir parte de la historia de Ratonburgo
La trama se divide en varios casos que vas desbloqueando, y aunque sigue la fórmula clásica de detective (pistas, un tablón, interrogatorios), el guion tiene diálogos con mucho carácter y ese toque cínico y sarcástico que me recordó a las películas noir, pero contadas con el humor absurdo de los viejos cortos de animación. No es una historia revolucionaria, pero te atrapa y te hace querer saber cómo termina.
Acoso y corrupción es el queso de cada día
Jack Pepper (doblado por Troy Baker en inglés) tiene una personalidad tan marcada que parece que lo conoces de toda la vida. No querrás saltar ningún diálogo pues hay cosas muy creativas y graciosas esporádicamente.
Gameplay
Lo que más engancha de Mouse P.I. For Hire es la forma tan orgánica en que mezcla la investigación con la acción. No se trata de un shooter donde solo corres y disparas, aquí cada caso te obliga a pensar como un detective de verdad antes de sacar la artillería. Empiezas revisando escenas del crimen, tomando fotos con tu cámara, recolectando huellas, escuchando conversaciones sospechosas a escondidas o interrogando a testigos. Después vuelves a tu oficina, donde tienes un enorme tablón para conectar pistas, evidencias y sospechosos. Resolver estos puzzles deductivos es una satisfacción, especialmente cuando encajas la última pieza y desbloqueas el siguiente acto del caso. Cuando la cosa se pone fea, el juego se transforma en un shooter en primera persona con mucha personalidad.
Las armas son absolutamente originales y encajan perfecto con el estilo cartoon de los años 30: la Trementina blaster que literalmente borra enemigos hechos de tinta, la gatling de queso fundido que rocía proyectiles pegajosos que ralentizan a los rivales, la clásica pistola .45 Ratstopper con munición explosiva o el Lazo de Plomo que inmoviliza temporalmente a los enemigos. Cada arma se siente única y tiene su propia personalidad sonora y visual.
El movimiento es otro punto fuerte. Jack Pepper es sorprendentemente ágil: dash rápido, doble salto, wall-run y un deslizamiento que te permite meterte debajo de mesas o entre las piernas de enemigos más grandes. El juego te recompensa enormemente por moverte constantemente, quedarte quieto es morir. Los combates son intensos, rápidos y muy verticales, con arenas que suelen tener múltiples alturas, conductos de ventilación y objetos rompibles.
Mientras avanzamos iremos mejorando las habilidades de Jack
Entre caso y caso puedes visitar el taller de Lila Gear, una musaraña mecánica genial que actúa como tu aliada técnica. Allí mejoras tus armas con piezas que recolectas (aumentando daño, reduciendo retroceso, añadiendo efectos secundarios como quemadura de tinta o rebote de balas) y también desbloqueas nuevos gadgets para la investigación, como un visor que revela huellas invisibles o un dictáfono que traduce el idioma de los musaraños.
Los niveles son semi-abiertos, divididos por distritos de Ratonburgo: los muelles llenos de niebla, el distrito teatral decadente, las alcantarillas laberínticas o la zona industrial, cada zona tiene secretos, coleccionables (páginas de cómic vintage, grabaciones de jazz prohibido, botellas de queso derretido) y misiones secundarias que enriquecen la historia.
Los jefes son especialmente memorables: criaturas gigantes sacadas , como un pulpo o un mago corrupto que manipula la realidad como si fuera un dibujo animado.
Durante tu camino encontrarás muchos jefes y mini jefes
El ritmo del juego es adictivo: alterna perfectamente entre momentos de calma investigativa y explosiones de acción. Pero no todo es perfecto, en la segunda mitad aparecen picos de dificultad notables (especialmente en combates contra oleadas en espacios cerrados), y en algunos tiroteos la cámara puede volverse un poco loca cuando hay muchos enemigos y efectos de partículas.
También se echa de menos algo más de variedad en las armas hacia el final, aunque las que hay siguen siendo muy divertidas de usar. Es una experiencia pensada 100% para un solo jugador, un modo cooperativo (o al menos un versus con los enemigos cartoon) habría sido la cereza del pastel, pero incluso jugando solo cumple con creces.
Gráficos
Visualmente es una joya, todo está dibujado a mano, frame por frame, en ese estilo de los dibujos de los años 30: líneas gruesas, extremidades elásticas, blanco y negro. Los personajes se mueven como en los viejos cortos de Mickey o Betty Boop, pero el mundo 3D está lleno de detalles, callejones llenos de basura, teatros decadentes, fábricas sospechosas… todo recuerda a la atmósfera noir.

Los enemigos (ratas mafiosas, musaraños violentos, robots locos) tienen diseños geniales y las animaciones de muerte son tan exageradas y de caricatura que te sacan una sonrisa incluso en medio del tiroteo.
Música y sonido
La banda sonora es puro jazz de los años 30, con temas que te meten de lleno en la época. Cuando estás explorando suena relajado y misterioso; cuando empieza el tiroteo, la música sube de intensidad y te da ganas de moverte al ritmo.
Los efectos de sonido son excelentes, los diálogos tienen ese tono seco y sarcástico perfecto, y los gruñidos o gritos de los enemigos encajan de maravilla. Eso sí, algunos sonidos de armas se repiten un poco y pueden cansar, pero en general la atmósfera sonora es de las mejores que he oído en un indie reciente
.
Replay value/Otras cosas
Si te gusta rebuscar hasta el último rincón, aquí tenemos material de sobra: pistas ocultas, coleccionables, upgrades y secretos que cambian un poco el diálogo o te dan armas extras. La campaña principal toma terminarla unas 10-11 horas si vas al grano; si vas a por el 100% (incluyendo encargos secundarios y todo), fácil te echas entre 15-17 horas.
Algunos coleccionables son muy complicados de encontrar
Los casos tienen algo de rejugabilidad porque puedes elegir el orden en algunos momentos y hay diferentes dificultades. Sin embargo, una vez que terminas la historia principal, no hay New Game+ ni modos extras, así que el gancho post-créditos es más bien moderado. Aun así, es perfecto para sesiones de una o dos horas.
Conclusión:
Mouse P.I. For Hire es un regreso nostálgico a los dibujos antiguos y las películas de detectives, pero con la adrenalina de un shooter moderno y un corazón indie muy grande. Su estilo visual es único, la mezcla de investigación y acción funciona sorprendentemente bien, y el mundo de Ratonburgo tiene tanto encanto como peligro.
No es perfecto: algunos picos de dificultad frustran, la cámara a veces se vuelve loca en combates cerrados, pero el conjunto es tan original y divertido que es fácil perdonarle los defectos.
Mi veredicto final:
Si te gustan los FPS con personalidad, los juegos con estilo cartoon y las historias noir con humor; este juego es…
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