Isle of Reveries es un videojuego que rinde tributo no solo a la estética de los títulos de Game Boy Color sino a los juegos de aventura de aquella época, recordándonos sobre todo a los The Legend of Zelda de vista cenital (obviamente se inspiraron de sus juegos).
Tomaremos el rol del búho Leif, quien viaja a la misteriosa «Isla de los Ensueños» donde se dice que te pueden conceder cualquier deseo que pidas. En un principio únicamente podremos saltar, pero iremos obteniendo armas y aditamentos según vayamos avanzando y que a su vez nos abrirán nuevos caminos. Los primeros ítems que hallaremos serán una linterna (con la que podremos dañar a los enemigos y quemar ciertos objetos), un guantelete (para levantar objetos pesados) y una espada que será nuestra arma principal; aunque nos hallaremos más aditamentos interesantes más adelante (hasta una cámara fotográfica tenemos por ahí).
Tendremos un mapa principal que estará bloqueado hasta que tengamos el ítem correcto para seguir avanzando, siendo una de nuestras misiones principales localizar y conquistar cada una mazmorra de la isla. Estas mazmorras tendrán todos los elementos que esperaríamos: enemigos, switches, cofres, llaves, puzzles y jefes por vencer; siendo vital obtener el objeto clave de cada uno de ellos para seguir avanzando. Si Isle of Reveries se hubiera quedado hasta ahí no habría queja alguna (es una fórmula que si está bien implementada es muy disfrutable), pero la desarrolladora del juego quiso ir un paso más allá e implementar una mecánica de juego extra con ayuda de nuestra compañera hada (que hallaremos en la primera mazmorra).
Nuestra amiga hada tiene una habilidad muy especial para duplicar ciertos elementos en pantalla: siendo su principal función la resolución de puzzles. Podremos por ejemplo «copiar» un pebetero del piso y luego «pegarlo» en otro lugar (para presionar un switch o encenderlo si es necesario). Si vemos que en un cuarto hay un cuadro vacío donde podría ir algo, bien pudiera ser que podemos «pegar» algo ahí, haciendo que tengamos que estar al tanto de lo que vemos en cada cuarto por si hay un objeto en específico que necesitaremos «copiar» para más adelante.
Un gran pero de este título, es que solo cuenta con subtitulado al inglés, resultando un tanto extraño ya que no incluye voces y bien podría haberse implementado de una vez (en caso de que decidan hacerlo). A la mayoría de los jugadores que no dominen este idioma no les importará mucho (sus instintos de jugador le dirán que hacer), aunque puede que nos perdamos de uno que otro detalle de su historia (afortunadamente no es el fuerte de este videojuego).
Isle of Reveries nos ofrece una aventura a la vieja escuela que muchos sabrán apreciar, nuevos jugadores igual lo pueden disfrutar solo hay que recordar que no nos llevaran de la manita todo el tiempo y tocará pensar (nada de caminos pintados de amarillo ni estelas de colores). En general es recomendable para quienes se han quedado con ganas de un nuevo Zelda al estilo tradicional y los amantes de los juegos retro en general.






