Juego: Mexican Ninja
Plataformas: PC, PS4, PS5, Xbox One & Xbox Series X|S
Género: Beat ‘em up / Roguelite
Jugadores: 1
Desarrollador: Madbricks
Publicador: Amber Studio
Clasificación: M (Mayores de 17 años)
Formato: Digital
Idioma: Inglés, Español & Otros
Precio: USD $16.99
Lanzamiento: 20/08/2026
Mexican Ninja es todo un tributo a la cultura barriobajera mexicana (con un toque japones), trayéndonos humor poco visto (o escuchado mejor dicho) fuera de la región. Todo envuelto en un beat ‘em up con elementos roguelite que nos hacen regresar una y otra vez a la acción.
Este juego no reinventa la rueda, pero si sabe aprovechar distintos elementos para crear una identidad propia (y créannos que se llevaran una sorpresa). A continuación detallaremos lo que nos ofrece este videojuego tan especial:
Historia
La historia del juego se desarrolla en la ficticia ciudad de Nuevo Tokio, fracturada por un conflicto entre México y Japón. Actualmente vive un periodo de caos tras fusionarse los carteles del narco con la yakuza japonesa, formando una mega organización criminal conocida como los «Narkuzas».
Nuestro héroe el Ninja (aunque en ocasiones no es tan heroico como debería), decide enfrentar a los cinco líderes de los Narkuzas para liberarse de su yugo: El Cascos (quien fuera un viejo amigo), Crack Panda (literal un panda), Tech Bros (dos hermanos con acento norteño que controlan un gran robot), Shikamala (una chica muuuuy mala) y Juichi Violence (líder religioso fanático de «La Bamba»), aunque no tendrá las cosas fáciles ya que incluso la misma población lo rechaza por meterlos en problemas ante las represalias por sus acciones.
Afortunadamente al Ninja su barrio lo respalda, teniendo los consejos de su sensei el Mero Mero y un chico de nombre Pepe-San que nos rescata tras cada misión fallida. Otros personajes se nos irán uniendo a nuestra causa, aunque serán meramente de relleno solo sirviéndonos para darle más contexto a la historia.
Igualmente tenemos la ayuda de tres deidades que lo ayudarán en su misión: La Virgencita Nee-San, Hachipotli y Yokai Lloroña. Ellos nos otorgaran ataques y habilidades especiales para avanzar más en nuestra aventura, dándonos también algunos diálogos que nos ponen al tanto de los sucesos del juego.
No podemos ignorar las peticiones de La Virgencita Nee-San
Tanto estas deidades como el resto del juego toman parte del folklor mexicano (el barriobajero en específico) y de la cultura típica japonesa, aunque en un porcentaje mayormente mexicano, pudiéndose decir que sería un porcentaje del 80% tomado de México y un 20% de Japón. En Mexican Ninja no se tomará lo más bello de cada país, pero no deja de ser interesante que busque representar una parte poco vista que incluye «lenguaje florido» (no apto para menores) y muchas referencias que solo un mexicano y un otaku captaría a la primera. De entrada pudiera parecer el típico cliché de como son los mexicanos en las películas estadounidense (las «gringas» donde aparece suele aparecer Danny Trejo), pero bajo su superficie se le nota el cariño que le pusieron por representar el humor tan peculiar que hay en varias regiones de México (sobre Japón si hay más estereotipos, aunque no es algo malo).
Gameplay
Como lo mencionamos este juego tiene un gameplay que podemos catalogar como beat ‘em up, aunque llega momentos que se sintiera más como un hack and slash por toda la acción que ocurre en pantalla. En un principio tenemos ataques muy básicos que consisten básicamente en dar de katanazos a los narkuzas, pero todo se va volviendo más frenético entre más vayamos jugando.
En el camino nos iremos encontrando estatuas donde las deidades del juego nos darán a elegir entre diferentes tipos de upgrades: jutsus (de los que profundizaremos más adelante), amuletos de la muerte (que mejorarán nuestros ataques y/o movimientos con un extra dando incluso estados alterados) y diferentes tipos de buffs pasivos (porcentaje de más ataque, más salud regenerada con «sakila«, entre otras cosas).
Todo transcurre como cualquier otro beat ‘em up hasta que somos derrotados, es entonces cuando somos devuelto a nuestro refugio en búsqueda de una nueva oportunidad. Perderemos todos nuestras mejoras, aunque nos quedaremos con todos los «yenes mexicanos» que hayamos juntado en nuestra partida (los obtendremos al derrotar enemigos o escondidos por ahí).
En el Refugio Ninja nuestro sensei El Mero Mero, nos venderá una serie de movimientos extras entre los que se encuentran nuevos ataques normales, habilidades de supervivencia (como reaparecer detrás de un enemigo tras recibir un ataque) y potenciadores de combo (que nos permitirán mantener nuestro conteo para obtener un buff temporal).
También tendremos acceso a «La Senda del Burro» donde podremos comprar mejoras permanentes para nuestra partida relacionadas con nuestra salud, ataque y tiempo de reutilización de nuestros jutsus. Puede ser difícil saber a qué invertir primero, aunque un enfoque ofensivo no cae mal (solo de vez en cuando si mejora tu salud y regeneración). Esta estructura puede recordar a juegos como Hades (sobre todo por ser también un roguelite), aunque Mexican Ninja derrocha personalidad como para ser considerado un juego muy aparte (también considerando que ambos juegos tienen un gameplay muy distinto).
Los jutsus están bastante mexicanizados, notándose esto en sus nombres: teniendo como ejemplo al «Vergazo X» (un gran golpe frontal de buen rango de ataque) y al «Pedo enchilado» (que causa quemaduras a los enemigos cercanos). Todos estos movimientos se pueden ir mejorando hasta llegar a ser cuasi movimientos especiales con gran poder (hasta una lluvia de tinacos explosivos tenemos), aunque hay que tomar en cuenta que tienen un tiempo de enfriamiento y no podemos usarlos indiscriminadamente (solo podemos equipar dos jutsus a la vez así que toca elegir que nos conviene más).
Los enemigos van cambiando un poco de nivel a nivel, al principio nos encontraremos narkuzas que parecen japoneses «cholos» (algunos pequeños y otros grandulones), por la temática del juego parecía que quedaría hasta ahí (como cualquier otro beat ‘em up donde golpeamos vandalos cualquiera), pero posteriormente cambian radicalmente llegando a ver robots y hasta yokai (creaturas sobrenaturales de la cultura japonesa).
Tendremos cinco áreas principales, cada una controlada por un cabecilla de la narkuza que sirve como jefe. Recorreremos barrios populares, zonas en ruinas, una ciber megacorporación, tianguis, un distrito rojo (no apto para menores), jardines japoneses, etc.; podremos elegir entre dos opciones cada vez que lleguemos un metro (a excepción cuando nos toque enfrentar a un jefe) teniendo cada uno nombres muy peculiares que hacen referencia a la cultura popular de México y de Japón («Ciudad Juarezuka«, «Ecatepon«, «Aldea del Último Tamal«, «Narcojima«, etc.).
Entre más jefes (o cabecillas) hayamos derrotado notaremos algunos pequeños cambios: en nuestro refugio notaremos que tendremos nuevos aliados, tendremos nuevos diálogos, se habilitarán nuevas misiones secundarias e incluso habrá variaciones en áreas que ya hayamos visitado antes. Haciendo que pese a fallar en el intento las cosas no se sientan idénticas a la misma partida.
El azar forma una parte importante de este juego, en cada reinicio nos tocará un diferente set de jutsus y habilidades, aunque a su favor eso le da mayor variedad a Mexican Ninja. Igualmente, después de varios intentos ya sabremos que nos conviene más para seguir avanzando, siendo bastante útil saber elegir los amuletos de la muerte y actividades pasivas para causar estados alterados combinados que harán caer más rápido a los enemigos en pantalla (digamos causarles quemaduras para causar daño pasivo poco a poco y maldición para bajar sus defensas).
Tenemos cierta libertad en pantalla entre batalla y batalla, si exploramos un poco podremos hallar caminos alternos donde podremos obtener más mejoras. También hay que prestar atención a los objetos destruibles que nos pueden dar botellas de «sakila» o bien monedas para usarlas más adelante. En general es buena idea romper todo a nuestro paso (incluso hay unas pequeñas estatuillas muy escondidas que nos dan pequeños bonos pasivos al destruirlas), aunque ojo no se les ocurra atacar una carreta de tacos o podemos lamentarlo (los tacos son sagrados).
Gráficos
El diseño artístico de los personajes del juego es muy vistoso sobre todo durante los diálogos que tienen su propio arte en dos dimensiones. Ya dentro del juego tenemos un motor gráfico 2.5D donde hay cosas que se ven bien y otras no tanto (se nota que decidieron no darles demasiado detalle a los fondos para concentrarse en el Ninja y sus enemigos (sobre todo hablando de sus pintorescos jefes).
Como mencionamos cada área principal tiene su propio estilo, si prestamos atención podremos hallar algunas referencias que hacen parodia a la cultura popular mexicana (por ejemplo, vemos tiendas UwwU que hace clara referencia a las tiendas Oxxo). Quizá los jugadores que no sean mexicanos no capten ciertas referencias, pero no deja de darle colorido a los escenarios (hablando de hacerlos pintorescos).
Los cabecillas de la Narkuza igual merecen una mención aparte, teniendo cada uno de ellos detalles únicos que los diferencian del resto (de vuelta menciónanos que tenemos un panda adicto a las drogas aquí).
Música y sonido
Algo interesante sobre la música del juego es que no se fueron a la segura de meter música típica mexicana o japonesa y ya, tenemos temas muy variados durante las batallas resaltando los temas de cada jefe que nos enfrentamos. No teniendo miedo de mezclar géneros que terminan siendo muy movidos (con una pizquita de México y una que otra cucharadita de Japón).
Donde destaca mucho el juego es en el doblaje mexicano utilizado, se notó que dentro del estudio colombianos había quien los asesorará correctamente, hay muchas frases que solo se utilizan en México y que por ejemplo no utilizan en series o películas (por ser muy de barrio), resultando muy graciosas para todos los que hablen el idioma de este país nativamente, aunque no seguramente se les hará curioso a los que hablen español de otras regiones.
Replay value/Otras cosas
Una de las cosas que nos mantendrá ocupado será obtener los diferentes trajes del juego. Cada uno no solo tendrá un diseño bastante particular (hasta parodia de Don Ramón del Chavo del Ocho y de Kratos hay), sino que también nos darán algunas mejoras pasivas al utilizarlo (por ejemplo, el traje de nombre «El Aguacate» hace que nos podamos curar un 20% más con los sakilas). Estos trajes se obtiene en diversas misiones secundarias del juego, por lo que después de cada batalla hay que estar atento si alguien nos quiere hablar (hasta un clon del «Doctor Simi» nos tiene algunos encargos).
También no viene mal obtener la mayor cantidad de yenes mexicanos para obtener todas las habilidades de El Mero Mero y todas las mejoras de «La Senda del Burro«, siendo algo que seguramente nos tomará un tiempo extra después de haber terminado el juego por primera vez. Algo relacionado con esto que ojalá terminen parchando (si no es que ya lo han hecho), es que al terminar el juego no te respetaban el dinero que habías juntado hasta ese momento (puedes perder miles de monedas de golpe), igualmente no hay forma de volver a tu barrio inmediatamente sin dejarte morir, lo que hubiera sido útil al momento de finalizar una misión secundaria o bien si tuvimos mala suerte y no obtuvimos ni los jutsus ni los amuletos que más nos servían.
Otra anotación importante es que los que les encanta sacar todos los logros o trofeos de cada juego se verán en problemas: la mayoría de éstos nos piden cosas relativamente sencillas, pero se pasaron «de lanza» con uno que te pide hacer un combo de 5 mil golpes. No es algo imposible considerando que podremos comprar algunas mejoras y obtener un traje que nos facilita la misión, pero requerirá invertir mucho tiempo y paciencia.
Conclusión:
Mexican Ninja es un juego bastante entretenido dentro de los beat ‘em up siendo una gran sorpresa ver como se integran tan bien sus elementos de roguelite. Quizá por la alta dosis de mexicanidad no todos entenderán algunas referencias del título, aunque hablando del juego en sí tiene una jugabilidad muy entretenida.
El juego tiene un gran plus por su gran personalidad (no recordamos nada por el estilo), aunque hay que tomar en cuenta que por su contenido no es apto para todo público al contener mucho lenguaje en doble sentido y altas dosis de violencia (los que tengan buen sentido del humor y mente muy abierta se van a divertir bastante eso sí).
Mi veredicto final:
Si te gustan los videojuegos de madrazos, no tienes miedo de volver a intentar si fallas, te da curiosidad como sería una cultura mexicojaponesa chabacana y tienes un sentido del humor muy abierto a todo; este juego es…
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