En el episodio pasado el Nerd nos dejo la gran incógnita de cual sería ese misterioso juego numero 52 (bueno en aquel entonces cuando salieron estos vídeos por primera vez) y que resulto ser ni más ni menos que Cheetahmen que ahora es recordado bastante por toda la atención que tuvo este juego por su musiquita tan pegajosa (basta mencionar que hasta tiene sus versiones en rave y orquesta).
AVGN
Todas las entradas etiquetadas como AVGN
De nuevo tenemos un episodio que mas episodio parece un pedacito de la historia de los videojuegos donde vemos el extraño caso del Action 52 que prometía bastante y termino decepcionando terriblemente (lo que es lógico que pase cuando te quieren vender 52 juegos que parecen versiones preliminares de juegos del Atari 2600).
Si hablamos de los inicios de los videojuegos no se puede dejar de mencionar el Pong y en este episodio el Nerd no solo nos da una descripción super detallada de lo que es el juego (dos palitos y un cuadrado que se mueven) sino que nos habla de la multitud de consolas pongoneras que salieron durante los 70’s y 80’s (tal vez muchos no hayan nacido aun pero sin duda alguna vez debieron haber jugado alguna versión de Pong).
Esta vez el Nerd nos habla de una de las fantasías que todos los gamers hemos tenido: que nos paguen por jugar (y no estamos hablando del tedioso trabajo de probador de videojuegos que no es para nada glamoroso y hay ocasiones que tienes que probar el mismo nivel un millón de veces para ver si no se repite un bug que se suponía corrigieron en la versión 0.3 y volvió a aparecer en la 0.5 por alguna misteriosa razón).
En este capítulo gracias al Nerd aprendimos la importancia de la dedicación y el esfuerzo para lograr nuestras metas lo que nos servirá para poder cumplir cualquiera de nuestras metas con una sola excepción… poder terminar Ninja Gaiden de NES (la única vez que recuerdo haber visto que terminaran este juego fue por el trabajo en equipo de 4 japoneses expertos en videojuegos (bueno 3 y Shinya Arino) y aun así les tomo horas y horas).
Con Hydlide nos hallamos de vuelta uno de esos juegos que no serian tan malos si no fuera por una serie de errores de diseño que se cometieron al desarrollar este juego (que van contra toda lógica humana), queremos pensar que los desarrolladores (en este caso T&E Soft) tenían en mente mejores cosas e incluso se nota en las dos secuelas que salieron de este juego (todavía menos conocidas que este juego) que lograron mejorarlo en varios aspectos (se nota sobre todo porque ahora si hay animación al atacar a un personaje).
Esta vez el Nerd hizo mofa por completo de como la gente veía el año 2000 tan lejano que se imaginaban cosas demasiado futuristas aun para los estándares actuales que hasta cierta manera se volvieron ridículos cuando llegaron esas fechas y no golpeamos aliens con super trajes especiales aun (o más importante seguimos sin patinetas voladoras pero los científicos tienen aun un par de años para que la construyan).
Este es uno de esos juegos que me alegro no haber tocado nunca porque sin duda hubiera significado un fin de semana echado a perder en el que hubiera dejado botado este juego si lo hubiera rentado y hubiera tenido que salir a algún parquecito a jugar y montar en bicicleta (tal vez los juegos malos tienen alguna razón de ser después de todo).
Esta vez el Nerd por fin se deja de tanto Castlevania (que bien hubiera podido seguir y no hubiera habido quejas) y se pasa a reseñar un juego marca patito de la caperucita roja (o más bien la caperuza roja).
Tal vez no se le puede exigir mucho a un juego que ni siquiera salió de una manera «oficial» pero siendo que el juego tiene muchos errores que por lógica no deberían existir se piensa que lo desarrollo gente no muy experimentada en ese entonces (quiero imaginarme que en un principio tenían en mente un juego muy diferente al que termino haciéndose).
Esta vez me sentí bastante identificado con el Nerd pero no por los juegos sino por vivir la misma situación que le paso a el ya que también me toco saltarme algunas consolas de videojuegos en mi niñez como las de Sega o el PSX y darme cuenta hasta tiempo después que me perdí muchos juegos interesantes que tal vez no debí perderme en sus tiempos (afortunadamente un buen juego nunca dejara de ser bueno sin importar el tiempo que pase).





