Juego: Ruffy and the Riverside
Plataformas: PC, PS5, Switch, Xbox One & Xbox Series X|S
Género: Aventura / Plataformas
Jugadores: 1
Desarrollador: Zockrates Laboratories UG
Publicador: Phiphen Games
Clasificación: E+10 (Mayores 10 años)
Formato: Digital
Idioma: Inglés, Español & Otros
Precio: USD $19.99
Lanzamiento: 25/06/2025
En esta ocasión analizaremos Ruffy and the Riverside, un juego de plataformas en el que las plataformas pasan a segundo plano y otras mecánicas de juego toman protagonismo.
A continuación veremos lo que nos ofrece el estudio Zockrates Laboratories UG en este título:
Historia
Ruffy and the Riverside sigue la aventura de Ruffy, un oso de “papel” que debe salvar el colorido reino de Riverside después de que el villano Groll se roba parte de la magia que mantiene estable al mundo. Para restaurar el equilibrio, Ruffy debe recorrer distintas regiones del reino, resolver puzzles y recuperar las letras perdidas que protegían Riverside. En el camino se encuentra con personajes simpáticos y algo excéntricos que le ayudan a avanzar. La historia es sencilla y muy orientada a un público infantil, pero funciona bien como marco para la exploración, los acertijos y el humor liviano del juego.
Tendremos que salvar la tierra de Riverside del malicioso Groll
La historia de Ruffy and the Riverside es exactamente lo que uno esperaría de un juego de plataformas orientado a un público más joven: simple, directa y sin mayores giros narrativos, bueno, excepto un giro al final del juego. No intenta ser innovadora, pero cumple con ofrecer un marco funcional para las aventuras de Ruffy.
Sir Eddler será nuestro guía en esta aventura
Lo interesante es que, pese a lo básico del argumento, los personajes logran destacar por mérito propio. Poseen un diseño simpático y una personalidad única que los hace memorables. En varios momentos aportan un humor ligero —a veces inesperadamente chistoso— que ayuda a compensar la sencillez narrativa y le da al mundo del juego una identidad particular.
Gameplay
El gameplay es, sin duda, el corazón del juego y donde Ruffy and the Riverside realmente brilla. La inspiración en los clásicos de plataformas de la era Nintendo 64 y el primer PlayStation es evidente, no sólo en la estética, sino también en la estructura del mundo abierto, en el diseño de los puzzles y en la sensación de progresión. Explorar cada área trae de vuelta esa vibra de “colectathon” clásico, donde siempre hay algo más por encontrar o algún secreto escondido que vale la pena descubrir.
Ruffy es la carismática estrella del juego
El mundo del juego está lleno de actividades, acertijos y desafíos que mantienen el ritmo variado y fresco. Además, el sistema de transferir propiedades físicas entre objetos (su mecánica más original) permite crear algunos puzzles realmente ingeniosos y entretenidos.
Por ejemplo, digamos que necesito cruzar una gran superficie acuática, pero en dicha superficie hay sólo plataformas de metal. Lo que puedo hacer es “absorber” la propiedad de madera de algo cercano (como un árbol por ejemplo) y transferir esa propiedad a las plataformas de metal en el agua. Ahora esas plataformas flotan y podemos cruzar. Éste es el ejemplo más básico de cómo podemos usar esta mecánica del juego.
La transferencia de propiedades también funciona con los colores y las direcciones, a saber, puedo “absorber” flechas que indican dirección izquierda, derecha, arriba o abajo y transferir esas direcciones a puertas o elementos similares.
Tendremos objetos para recolectar a montón
Es una de esas ideas simples en teoría, pero con muchísimo potencial creativo en la práctica, y aquí está muy bien implementada. Ciertas partes del juego si implican un gameplay más “tradicional” de plataformas, pero no es la mecánica central del juego.
Gráficos
Visualmente, Ruffy and the Riverside apuesta por una estética que remite directamente a los juegos de finales de los 90, pero actualizada con suficiente pulido para no sentirse anticuada. Los colores son vibrantes, los escenarios están llenos de detalles simpáticos y el estilo general es coherente con el tipo de aventura que propone.

El toque más distintivo es el “efecto papel” aplicado a los personajes, que les da un look único y le aporta personalidad al mundo. Aunque el juego claramente homenajea una época específica, logra tener un lenguaje visual propio que lo hace destacar.
El nivel de pulido visual aplicado a los personajes y escenarios es algo que también se debe destacar. En mi partida no detecté errores de colisión, texturas sin terminar o elementos del mundo que no conecten. Todo está muy bien hecho y cuidado en el apartado visual.
Música y sonido
La música cumple su función sin mayores sorpresas. Acompaña bien la exploración y las secciones de puzzles, pero no se destaca como un elemento fuerte del juego. Es correcta, apropiada para el tono infantil y aventurero, pero difícilmente quedará en la memoria una vez terminada la partida.
Los efectos de sonido, por su parte, refuerzan el ambiente alegre sin hacerse molestos ni repetitivos, los personajes no tienen diálogos hablados, aunque eso no les resta personalidad.
Replay value/Otras cosas
Aquí es donde Ruffy and the Riverside hace un muy buen trabajo. Su estructura centrada en la exploración, la cantidad de secretos y la variedad de puzzles le otorgan un replay value mucho mayor del que uno podría esperar en un título de apariencia tan sencilla.
Además, el juego provoca una sensación nostálgica muy fuerte. No sólo revive la estética de los plataformeros clásicos, sino también esa época en que los juegos estaban repletos de misterios, coleccionables, y pequeños detalles escondidos que invitaban a volver una y otra vez.
Si prestamos atención hallaremos detalles ocultos
Es un título que, sin proponérselo desde la historia, despierta cierta reflexión sobre la identidad y el cambio. El constante juego con propiedades, transformaciones y posibilidades alternativas puede fácilmente evocar esa idea de “cómo serían las cosas si fueran distintas”, lo que le añade una capa inesperada (pero bienvenida) a la experiencia.
Conclusión:
Ruffy and the Riverside es un homenaje moderno y muy bien ejecutado a los juegos de plataformas de finales de los 90. Aunque su historia es sencilla y su música no destaca demasiado, compensa con creces gracias a su encantador estilo visual, sus personajes carismáticos y, especialmente, su sólida jugabilidad.
Entre su mundo lleno de secretos, sus puzzles creativos y su mecánica central de transferencia de propiedades físicas, ofrece una experiencia fresca que puede disfrutar tanto el público joven como los jugadores que crecieron en la era de Nintendo 64 y PlayStation. Un juego honesto, divertido y sorprendentemente completo.
Mi veredicto final:
Si te gustan los juegos de plataformas con mecánicas originales, llenos de puzzles y cosas que coleccionar; este juego es…
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