Debo admitir que estoy gratamente sorprendido al jugar por primera vez este título, independientemente de las quejas por el look emo de Dante y Vergil, no daba muy buena espina que Capcom le haya cedido el desarrollo de DmC a Ninja Theory (su Heavenly Sword no convenció completamente) por lo que dejando fuera el «rant» del reboot radical de la serie, se esperaba un juego regular o bueno a secas, cosa que me sorprendió que no fuera así.
El gameplay se asemeja bastante a lo visto en anteriores Devil May Cry por lo que por momentos te olvidas por completo del “Dante Emo” y te dedicas a «tasajear» de manera estilizada a hordas de enemigos con la novedad de dos ganchos especiales para acercarte o jalar enemigos o partes del escenario, lo que le da más variedad al gameplay aunado a que puedes utilizar un par de guadañas para darte más variedad de ataques (una es muy buena para pelear contra varios enemigos a la vez y la otra parecía más un martillo gigante que un gancho, causa mucho daño pero es bastante lenta).













