La ESA (Entertainment Software Association) ha anunciado que después de más de dos décadas de organizar el mayor evento de la industria del videojuego, ha decidido darle fin al E3 (Electronic Entertainment Expo).
No es una sorpresa considerando los grandes contratiempos que sufrió en los últimos años, sobre todo por el brote de la epidemia del COVID-19; cancelándose el evento en algunas ocasiones y teniendo un evento digital en el 2021 con una pobre recepción. Igualmente ya se sabía de la cancelación del E3 2023 gracias a un comunicado de RedPoop, aunque a muchos nos tomó de sorpresa el cierre definitivo del evento.
Muchos tienen como referencia del E3 a los múltiples eventos que se realizaban durante las mismas fechas de verano (normalmente a principios de junio), ya sean completamente digitales o con público en grandes presentaciones realizados en teatros o lugares similares. Aunque en sí en realidad era una gran exposición donde tanto compañías grandes y pequeñas de la industria del videojuego presentaban sus nuevos títulos y productos a medios especializados (y algunos colados). Siendo uno de las mayores exposiciones de Estados Unidos, con algunas compañías que transformaban sus espacios dentro de Los Angeles Convention Center en verdaderos espacios interactivos.
Ir a un E3 fue el sueño de varios videojugadores, en lo personal fue una experiencia muy grata donde además de poder probar juegos antes de su lanzamiento te llenaban de pequeños regalos que no se podían conseguir en otras partes (por ejemplo el colgante oficial del evento para los gafetes). También era una gran oportunidad para toparse con grandes figuras del mundo de los videojuegos; recordando con cariño toparme con Gus Rodríguez con quien tuve una amena charla y con el mismísimo Charles Martinet (aunque fuera tan solo unos segundos por ir corriendo hacia un baño cercano).
El E3 deja una gran historia detrás, aunque quizá lo que más afecte a todo es que era un punto y tiempo de reunión donde se juntaban los grandes anuncios prácticamente a la vez. En los últimos años sin el E3 pudimos notar lo desangeladas que fueron las presentaciones, siendo solo algunas compañías como Microsoft y Nintendo las que sacaban a flote esas fechas.
Es entendible que por los costos y que sea preferible para muchas compañías hacer sus eventos digitales llegará a desaparecer tarde o temprano el evento físico (dígase la expo), aunque no deja de resultar algo triste que no evolucionara a algo digital donde las compañías lucharan por mostrar lo más grande que tienen en la misma fecha (debió manejarse mucho mejor lo del E3 Digital).
Por lo dicho por la ESA parece un adiós definitivo, dejando un gran hueco en los eventos de videojuegos realizados en Norteamérica. Europa aún tiene la Gamescom y Japón seguramente seguirá por largo rato con la Tokyo Game Show, quedando a la espera de que evento sustituirá de alguna manera al E3 que se enfoque 100% en la industria de los videojuegos.






